Su recepcionista (de ser ella quien haya contestado), se mostró sumamente grosera y desinteresada al hablar por teléfono más de una vez. No te brinda la información competente y en su lugar prefiere cuestionar a uno sobre todo, desde donde viene o de parte de quién habla como si le fuésemos a robar o algo peor. Hay manera de cerrar llamadas no deseadas sin la necesidad de ser tan grosera. Alejandro Pérez