El dolor es una reacción que desencadena un estímulo. Se integra mediante un sistema receptor y un área sensorial dentro del sistema nervioso, esto le confiere conciencia de la reacción y produce una respuesta.
El dolor es una sensación no placentera que todos hemos experimentado alguna vez a lo largo de nuestra vida. Sin embargo, el dolor tiene una función para proteger el organismo de eventos nocivos y peligrosos del exterior; por lo tanto, es “bueno” ya que impide que el agente nocivo pueda ocasionar algún daño a nuestro organismo. En otras ocasiones, se considera “malo”, en aquéllos pacientes que presentan el síntoma de forma persistente lo que promueve incapacidad y sufrimiento.
El dolor es subjetivo, no es medible, puede ser modificado por las experiencias previas y los mecanismos de afrontamiento de cada paciente. Es decir, el dolor tiene una fuerte conexión con el estado emocional, empeora en estados de abatimiento emotivo (depresión, ansiedad, estrés). Por ejemplo la ansiedad puede provocar contracturas en ciertos músculos que disparan el estímulo doloroso.
El dolor es el motivo principal por lo que los pacientes acuden a la consulta del reumatólogo, ya sea por afección directa o alrededor de las articulaciones. Puede ser causado ya sea por una enfermedad primaria o inflamatoria (artritis reumatoide, espondilitis anquilosante, etc.), por padecimientos degenerativos (osteoartrosis) o por padecimientos de somatización (fibromialgia, trastornos somatomorfos indiferenciados, etc.).
El dolor crónico produce consecuencias afectivas y psicosociales que influyen en la experiencia de cada paciente. Usualmente, la depresión está asociada con el dolor crónico, por lo que el manejo multidisciplinario es necesario para tratar a estos pacientes.
Un punto esencial al tratar pacientes con dolor en reumatología, es que el dolor es solo una alarma que tiene un origen; ya sea por un componente inflamatorio o somático. En caso de ser una enfermedad inflamatoria se debe remitir la inflamación con los fármacos específicos y no solo utilizar analgésicos o anti-inflamatorios.