Juguetes y Juegos en Cumbres, Monterrey - correo

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Cerrado

Paseo de los Leones 1647, 64610 Monterrey

81 3388 4127
Cuenta la leyenda que hace alrededor de 100 años en la calle de Ignacio Allende No 1019, en el Centro de Monterrey N.L. vivía la familia Montemayor Garza compuesta por el señor Virgilio Montemayor la señora Celestina Garza y su hija Helena. Virgilio tenía un muy buen puesto en la Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey, pero desde pequeño siempre quiso ser escritor, hasta que un día de 1917 renunció a su trabajo en la Fundidora para dedicarse a escribir la novela que tanto había querido escribir. Virgilio renunció sin decirle a su esposa, la cual se enteró semanas más tarde por comentarios de las esposas de los compañeros de Virgilio, ella al venir de una familia muy adinerada, sintió pánico de quedar en la pobreza y le insistía a su marido que regresara a trabajar en la fundidora, Celestina maldecía el sueño de su esposo. Después de 6 meses de escribir el libro, éste estaba listo para su presentación. El escritor mandó imprimir y envió cientos de invitaciones para la gala y presentación del libro, la cual tendría lugar el 30 de noviembre de ese año, sin embargo, al llegar el día, nadie asistió al evento, su esposa furiosa le reclamó y le dijo, “para esto renunciaste al buen trabajo que tenías, eres un fracasado”, el escritor triste y agobiado, pero a la vez furioso empujó a su esposa y la acuchilló sobre el fregadero de la cocina, lavó sus manos con el agua que corría en éste y al voltear vio que su hija estaba sentada en la mesa y lo presenció todo, la niña corrió a su cuarto, su padre la siguió y la asfixió ahí con una almohada, perturbado y al darse cuenta de lo que hizo, Virgilio tomó un abrecartas de su estudio y se lo clavó en el corazón. Lo que nunca supo el escritor, es que el servicio postal traspapeló las invitaciones y apenas las está entregando después de 100 años…