Lo único cierto al llegar a este mundo es la muerte y de ahí la importancia de la figura jurídica del testamento, instrumento que contiene la voluntad del finado y con el cual se pueden evitar múltiples conflictos entre familiares a la muerte del que ha dejado bienes.
En ocasiones algunas personas reaccionan con molestia ante la sugerencia de que deben hacer su testamento, como si fuese un presagio de algo malo o inminente, sin embargo, es un acto de responsabilidad que no necesariamente implica que la muerte se aproxima, sino que representa una opción viable y sensata de prevención.
Tener un testamento no es un acto que atiende a la edad, sino en buena parte al patrimonio que se va acumulando, por lo que igual de indispensable es para un soltero a los treinta años que para un adulto mayor con diez hijos y veinte nietos. El objetivo es dejar por escrito y con todas las formalidades legales la voluntad del testador en caso de muerte evitando costosas disputas futuras entre sus seres queridos.
Con la finalidad de promover dicho documento, cada año se realiza en México “El mes del Testamento”, programa vigente durante todo el mes de septiembre y con él descuentos y asesorías para los interesados.
El costo aproximado de un testamento es $3000 pesos, pero durante el próximo mes del testamento se ofrecen descuentos quedando un precio de $1,030 pesos, lo que representa un ahorro significativo.
El proceso es sencillo consistiendo básicamente en una plática con el Notario quien hará constar en el instrumento notarial conocido como testamento la voluntad libre del solicitante con respecto a como disponer de su patrimonio en caso de que fallezca. El Notario puede asesorar previamente sobre aspectos que el testador ignore pero la voluntad final siempre será de la persona que acude a hacer su testamento.
El testamento es revocable, es decir que si cambia la voluntad del testador puede dictarse otro posterior que deje sin efectos al anterior pudiéndo cambiar de herederos y/o legatarios. En caso de estar interesado en un testamento es necesario presentarse ante un notario con identificación oficial, puede ser una licencia de conducir, cédula profesional o pasaporte. En caso de tratarse de una persona con capacidades diferentes, que no pueda escribir, leer, firmar, etc. deberá presentar dos testigos, uno que atestigüe y otro que firme por él o ella en caso de ser necesario.
Hacer un testamento no deberá requerir, en el peor de los escenarios, más que de dos momentos en la agenda de una persona, la entrevista con el Notario donde dicta su voluntad y el día que pase a recoger su escritura lo cual puede en algunos casos ser casi inmediato para evitar una segunda vuelta a la notaría. La Secretaría de Gobernación impulsa la labor del notariado mexicano para otorgar testamentos, en coordinación con Gobiernos Estatales, la Asociación Nacional del Notariado Mexicano, así como los Consejos de Notarios en toda la República.